lunes, 11 de abril de 2016

EL HUEVO Y LA GALLINA



Anoche estaba haciendo una tortilla. Mayor fue mi sorpresa cuando al romper el huevo salió una gallina.


El animal brincaba de un lugar a otro, dándome picotazos para que no la atrapara. Si no podría comer tortilla, al menos comería un buen caldo de gallina.

De la mesa de la cocina voló a medias hasta el lavandero y chocó contra la ventana que estaba cerrada. Allí, la acorralé, pero batiendo las alas y haciendo un ruido terrorífico se escurrió entre mis dedos. Como pudo llegó a la sala, donde ya no volaba, pero sí corría. Y yo tras ella, jadeando rabia y sudando impotencia.

Finalmente, la gallina se rindió, dejándose caer sobre el sofá. Me acerqué con delicadeza, paso a paso, mientras ella se enterraba en uno de los cojines de mueble.

La gallina no opuso resistencia. Se entregó con dignidad a mis manos ansiosas. Y mayor fue mi sorpresa cuando me di cuenta que había puesto un huevo. Si no podría comer un caldo de gallina, al menos comería una buena tortilla.

Fui a la cocina y con emoción rompí el huevo… del cual salió una gallina.

lunes, 28 de marzo de 2016

EL BIGOTE MÁS GRANDE DE CARACAS




Luis Oquendo, un cocinero de 32 años, oriundo de Caricuao, se ganó el primer premio en el certamen "El bigote más grande de Caracas", celebrado el 27 de marzo de 2016, en el Teatro Teresa Carreño. El galardón fue entregado por el sonero del mundo, Oscar D´León, quien no sólo es conocido por su talento artístico, sino también por su enorme mostacho.

Para lograr esta distinción, Oquendo se enfrentó con bigotudos de todas las parroquias caraqueñas, a quienes derrotó gracias a un enorme bigote negro que salía desde su nariz y, como un enorme babero, se extendía hasta la altura del ombligo. Al recibir el trofeo, Luis sonrió satisfecho, aunque esto solo se presume, ya que ninguno de los asistentes pudo ver los dientes del ganador.

En sus primeras declaraciones, el ganador aseguró que con este reconocimiento se reivindica de su reciente derrota en el certamen "La sopa más sabrosa de Caracas", donde fue eliminado en primera ronda por el sabor ácido de su preparación.

viernes, 26 de junio de 2015

ANÉCDOTAS DEL DOCTOR ETCÉTERA MOGOLLÓN


Cuando cumplió ochenta años miró unas firmes nalgas de mujer metidas en un chorcito y pensó que la edad no debía limitarlo. A los ochenta años y un día salió a la calle en chorcitos. 

El escritor paría una idea cuando su esposa entró anunciándole que lo dejaría por un fanático del scrable. El hombre manchó el  teclado de sangre y abandonó la literatura. 

Un faquir daba vueltas en su cama de clavos. No dejaba de pensar en ese maldito cuadro tirado en el piso.

La mujer humillaba a su esposo todos los días por no saber manipular el martillo. Pero un día aprendió. Ahora construye pupitres mientras cumple condena.

Decidió no cortarse las venas, así que desprendió la hoja cortante y la dobló hasta hacer un avioncito que echó a volar.  

El hambriento tragaespadas pidió al panadero que le cambiara la canilla por un campesino y atravesó su garganta.

Tecleaba la última frase de su novela, Y su corazón se detuvo, cuando un infarto lo atacó. Empujado por el último aliento, intentó borrar la frase, pero no lo logró.